Octubre
11
...Tienen la libertad de no ser vistos,
y no hacen mucho ruido cuando pasean por la casa,
yo los he notado con una soledad profunda,
una mezcla de tiempo y penumbra.
Ellos se quedaron sin saber por qué,
formando ahora parte de la otra cara del silencio,
son unos extraños que ya no conocen los años,
convertidos en testigos silentes de cada cosa que nos pasa.
Y es que son almas prisioneras,
reclamando una salida,
manteniendo su inocencia,
manteniendo la ilusión viva,
yo los he notado caminando cuando todos duermen,
y he comprendido que sus huellas son como esperanza perpetua.
Por lo pronto, he decidido elevar una oración,
para que ellos puedan conseguir la libertad que calladamente reclaman,
mientras tanto seguirán compartiendo en el mundo de la nada,
hasta que un día puedan abordar el camino blanco.
Que los lleve a su morada.
©ricardo_felipe