d8


...Shhh, te quedaste dormida.

Sumergida entre tus manos que parecen rezar y esa almohada conocida que has empezado a calentar.

Yo te presencio sigilosamente, porque pretendo ser el bandido que se recueste a tu costado,
oler tu cabello ensortijado
y encontrar en la penumbra,
el camino de tu cuello.

Quiero ser el expedicionario que conquista de una vez tu sueño roto
y te hace reposar en sus brazos llenos de cielo.

...Shhh, te quedaste dormida, es cierto...

Pero ahora yo soy tu ángel de la guarda.

©ricardo_felipe