Hoy he vuelto a sentir sus tantas cosas,
que yo juraba habían quedado en el fondo de la nada,
hoy he notado disgregada su figura hermosa,
y a una promesa que me decía que la amaba.
 
Hoy he sentido su sombra cerca de mi estío,
y a su aliento formando una elegía,
hoy he aceptado que nunca dejará de ser el amor mío,
y que pronto la encontraré en esa lejanía.
 
Hoy la tuve un instante en mi pensamiento,
como tiene el mar acumulada a la marea,
hoy la vi pasar por mis entrañas y casi la detengo,
pero se me fue sin saber que le guardaba una azucena.
 
Ella fue quien me dejó este mundo vacío,
y este espacio disponible que solo lleva sus medidas,
hoy la tuve tan cerca y se me fue por un rocío,
donde se perdió el río que llevaba nuestra historia escondida.
 
Hoy le regalaré un suspiro envuelto en un te quiero,
por si algún día se encontrase muy sola,
por lo pronto me la pasaré renovando mis Te espero,
por si acaso logre un día acercarme a la orilla de su boca.